Se esperaba que predominen las consignas nacionales; sin embargo, los gremios tucumanos caldearon el clima en la plaza Independencia con reclamos en contra del gobierno de José Alperovich. Las delegaciones de las principales centrales obreras, agremiaciones, movimientos sociales y partidos de izquierda se movilizaron ayer hasta el frente de la Casa de Gobierno para hacer visible el paro nacional convocado por la facción de la Confederación General del Trabajo (CGT) que dirige Hugo Moyano y por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que lidera el dirigente Pablo Micheli.

Si bien todos sostuvieron las banderas de rechazo al impuesto a las Ganancias, de reclamo por el pago del 82% móvil y de actualización de las asignaciones familiares, cada sector expresó sus pedidos particulares. La confrontación de la Asociación Bancaria con el alperovichismo tuvo un protagonismo especial en la marcha y colmó en varias oportunidades la tarima móvil montada sobre la calle 25 de Mayo.

Marcha y candidaturas

Las columnas habían partido desde diversos puntos de la ciudad pasadas las 11. Una de las más grandes fue la de la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Alrededor de 1.500 miembros -según estimó el dirigente Vicente Ruiz- se distribuyeron entre los piquetes que cortaron el tránsito en los puentes Lucas Córdoba (Banda del Río Salí) e Ingeniero Oscar Barros (Alderetes). La mayoría de ellos había llegado desde el interior.

Otra de las más numerosas fue la de La Bancaria. Tras realizar escraches durante la mañana frente a algunas entidades financieras, incluida la Caja Popular de Ahorros (CPA), el gremio bancario confluyó en el paseo público. El representante nacional del sindicato, Carlos Cisneros, denunció que hubo presiones y amenazas en contra de los empleados de la Caja Popular para que no se sumen el paro. "Pese a todo eso no se movió un papel en la Caja, sólo estuvieron en sus puestos algunos funcionarios. Algo similar ocurrió en el Banco del Tucumán. Pero allí tampoco se trabajó", remarcó.

Adelantó que el viernes, a las 10, realizarán un abrazo simbólico alrededor de la Caja Popular. Según Cisneros, la iniciativa fue del Movimiento Barrios de Pie y se adherirán varios sindicatos. Cabe recordar que el gremio se opuso a que el Poder Ejecutivo tome unos $ 172 millones del Fondo de Garantía de la CPA.

El sol abrasador generó que el acto en la plaza Independencia fuera breve y que el operativo de seguridad resultara excesivo. Los únicos oradores fueron Salvador Agliano, de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) disidente; y Jesús Pellasio, referente de la Unión de Trabajadores y Estibadores Rurales (Uatre) y de la CGT opositora al Gobierno.

Contra el PE

"Este es un modelo que no tiene sentido común y siempre habrá alcahuetes (por dirigentes gremiales) como los que no están hoy en la plaza. Tenemos muchos problemas, pero hay uno señero: ¡están robando la Caja!", bramó Agliano.

El cegetista Pellasio, por su parte, destacó que se trató de una jornada histórica, por el ser el primer paro general durante el kirchnerismo y también el primero para el "gobierno corrupto de Alperovich". El ruralista enumeró luego que la conformación de la Mesa de Opinión Gremial y del Frente Intersindical marcan la reacción de los trabajadores. "No sólo nos quedaremos con esto, vamos a trabajar en la época de política conformando partidos que respondan a los trabajadores, con candidatos propios desde el movimiento obrero", proyectó el duhaldista. Martín Rodríguez, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), consideró que es necesario que el Gobierno otorgue una suma de emergencia a los empleados antes de fin de año para hacer frente a la inflación.

Los efectos del paro se sintieron en los bancos y en algunos establecimientos educativos privados y públicos. También en los bares (el sindicato gastronómico se sumó y algunos locales permanecieron cerrados) y quioscos (el transporte que distribuye gaseosas no funcionó). Mientras que en las calles se percibió la falta de recolección de basura (los choferes de la empresa 9 de Julio adhirieron a la medida de fuerza). Carlos Arnedo, de la Unión de Docentes Tucumanos (UDT), estimó que el acatamiento alcanzó el 25% sólo durante la mañana. "No sólo estamos contra el impuesto a las Ganancias y la extensión del calendario escolar, sino que pedimos la apertura de paritarias reales. El sábado tenemos asamblea y no descartamos un paro por 48 horas", consignó. Pedro Mamaní, de Camioneros y la CGT moyanista, manifestó que los afiliados de su rubro se sumaron de manera unánime. Detalló que tuvieron un inconveniente con una empresa de logística ubicada en Pedro Miguel Aráoz al 300: "quemamos cubiertas en la puerta porque hicieron ir a los trabajadores", concluyó el dirigente camionero.

De un lado y del otro

¿Qué centrales movilizaron?

La CGT y la CTA disidentes son las organizaciones que reúnen a la mayor cantidad de sindicatos y gremios. 

¿Cómo está organizada la CGT local?

Hasta el 2011, estaba dividida en dos. Esas facciones moyanistas se unieron y ahora surgió otra más cercana al Gobierno nacional. 

¿Qué otras organizaciones participaron?

Las más numerosas fueron la CCC y el Movimiento Barrios de Pie. Estuvieron partidos como el Obrero, el PTS, MST, el PCR y la Democracia Cristiana.

¿Cómo es el trato del PE con los díscolos?

No los cuestiona públicamente. Pero, en general, tampoco recibe a los gremios disidentes. La Intersindical, sin embargo, tuvo algunos encuentros.